Calçots con salsa romesco
Calçots asados en el horno o a la brasa hasta que se ennegrecen por fuera, envueltos en papel de periódico para que terminen de hacerse y mojados en salsa romesco de ñoras, tomate y ajo asados, almendras y avellanas. Es la calçotada catalana, de enero a abril, que a menudo sigue con carne a la brasa.
- 1 h 13Tiempo
- 39 minActivo
- 4Porciones
- 17 gproteína por porción
- 780kcal por porción
Ingredientes para 4 porciones
- 48Calçots, 2 manojos
- 3Ñoras
- 3Tomates, maduros
- 8 dientesAjo, una cabeza pequeña, sin pelar
- 40 gAlmendra, crudas y peladas
- 30 gAvellanas, crudas y peladas
- 1 rebanadaPan, rebanada, mejor del día anterior
- 150 mlAceite de oliva
- 1 cda.Vinagre, de vino
- a gustoSal
Para acompañar
- 8 rebanadasPan
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C. Quita el rabo y las semillas a las ñoras y ponlas en remojo en agua caliente.
- Pon los tomates y la cabeza de ajos en una bandeja, rocíalos con un poco del aceite y mételos en el horno.
- Asa los tomates y los ajos unos 30 minutos, hasta que estén blandos y con la piel arrugada.
- Mientras, tuesta las almendras, las avellanas y el pan en una sartén sin aceite a fuego medio, removiendo, hasta que estén dorados.
- Limpia los calçots: corta las raíces y la parte más dura de las hojas verdes, dejándolos de unos 25–30 cm, y quítales la primera capa si está sucia.
- Saca la bandeja y sube el horno al máximo (250 °C). Coloca los calçots en una sola capa sobre dos bandejas o directamente sobre la rejilla.
- Ásalos 15–20 minutos, dándoles la vuelta a mitad, hasta que estén negros por fuera. En la barbacoa, sobre brasas vivas, tardan 10–15 minutos.
- Mientras, pela los tomates y los ajos asados y raspa la carne de las ñoras con una cuchara. Tritúralo todo con la batidora (o en el mortero) junto con los frutos secos y el pan, añadiendo poco a poco el resto del aceite y el vinagre, hasta tener una salsa espesa. Sala al gusto.
- Envuelve los calçots en papel de periódico, en paquetes de 10 o 12, y déjalos reposar 10 minutos para que terminen de hacerse con su propio vapor.
- Sirve los calçots con la salsa en cuencos y el pan al lado. Para comerlos, sujeta cada calçot por las hojas, tira de la capa quemada hacia abajo, moja la parte blanca en la salsa y cómetela de un bocado.