Crema de arvejas con sándwiches de queso
Crema suave y de un verde intenso hecha con arvejas congeladas, lista en menos de media hora. Cocina las arvejas solo un momento para que conserven el color, y acompaña la sopa con sándwiches de queso curado. Le va bien un poco de menta o limón.
- 25 minTiempo
- 20 minActivo
- 4Porciones
- ≈ 19 krpor porción
- 580kcal por porción
Ingredientes para 4 porciones
- 1Cebolla
- 1 dienteAjo
- 1 cda.Mantequilla, para la sopa
- ≈ 700 mlAgua
- 2 cubitosCaldo de verduras
- 500 gArvejas, congeladas
- 200 mlCrema para cocinar
- ½Limón, el jugo (opcional)
- a gustoSal
- a gustoPimienta negra
Para acompañar
- 8 rebanadasPan
- 2 cdas.Mantequilla, para los sándwiches
- 120 gQueso semiduro, curado, en rebanadas
Preparación
- Pela y pica la cebolla y el ajo. Sofríelos en la mantequilla en una olla hasta que estén tiernos, sin que se doren.
- Vierte el agua, desmenuza los cubitos de caldo y deja hervir 5 minutos.
- Unta las rebanadas de pan con mantequilla y ponles el queso encima.
- Agrega las arvejas y vuelve a llevar la sopa a ebullición. Cocina como máximo 3 minutos para que las arvejas conserven su color verde.
- Tritura la sopa con una batidora de mano hasta que quede lisa. Incorpora la crema y caliéntala sin que hierva mucho tiempo. Sazona con sal y pimienta y, si quieres, con jugo de limón.
- Sirve la crema de arvejas con los sándwiches de queso.
El costo está estimado a partir de precios de supermercados suecos.